Rincón Gastronómico llamado El Bohío

     La pesca ha formado gran parte de nuestra cultura como puertorriqueños y el restaurante El Bohío ha logrado una buena representación de esta práctica en su amplia selección de mariscos y pescados.

Es evidente que la fusión de la pesca y la cocina corre en la sangre de los que trabajan en el restaurante El Bohío localizado en el barrio Las Croabas en Fajardo.  Así lo afirmó el gerente del local, Carlos Chico Hernández y uno de sus cocineros, José A. Chico Morales, quienes llevan tiempo trabajando para el negocio. “Hay gente que no sabe que esto existe”, indicó Chico Morales tras comentarles a otras personas sobre el negocio.  

     La oferta gastronómica se compone de mariscos y pescados, pero para los que no son amantes del mismo, ofrecen otro tipos de platos.  Una de las particularidades que posee su amplio menú son los tacos rellenos de mariscos y de carne, arepas rellenas y las arepas de coco.  Chico Hernández comentó que lo más que pide la clientela es pescado y langosta.  Añadió que los que los visitan tienen la oportunidad de  elegir su plato y que lo preparan al momento con la pesca que llega siempre y cuando las condiciones del tiempo lo permitan.  “Casi a las 9:00PM se le hizo a un cliente una langosta de tres libras rellena de mariscos”, relató el gerente del restaurante quien indicó que es un plato que casi nadie lo hace en la Isla.

     Cabe destacar, que el negocio lleva aproximadamente 30 años sirviéndole a la clientela que los visita.  El restaurante El Bohío cuenta con 12 empleados y están abiertos de Miércoles a Domingo de 10:00AM a 7:00PM y Viernes y Sábado hasta las 9:00PM.    

Trasfondo sobre El Bohío

Chico Hernández explicó que su padre era pescador y dueño de una pescadería y por otro lado, su madre y su abuela deseaban montar un quiosco especializado en la venta de pastelillos y arepas.  Sin embargo, su padre quería especializarse en la venta de mariscos y pescados.  El también cocinero relató que la estructura que antes poseía el local estaba compuesto de cuatro bohíos hechos de pencas, instrumentos utilizados para hacer las nasas y madera, de ahí proviene el nombre de El Bohío, otorgado por su madre y su abuela.  

Experiencias tras bastidores

     Tanto Chico Hernández como Chico Morales comenzaron a trabajar en el local como fregaplatos y luego incursionaron en el área de la cocina.  Chico Hernández comentó que comenzó a colaborar para el restaurante desde los 10 años, pasando a diferentes posiciones hasta llegar a la cocina.  “Me gusta el trato y servirle a las personas.  Hasta en la boda mía me puse de mesero”, expresó Chico Hernández.  Por otro lado, Chico Morales, lleva desde los 14 años trabajando y su posición actual es de cocinero.  “Desde pequeño mi familia siempre ha estado en lo que es la cocina.  No lo he estudiado, pero me gusta”, enfatizó el también pescador.  Además, comentó que ha recibido un buen “feedback” sobre los platos que ha preparado como la confección de la langosta, el pulpo y el pescado, en especial el conocido como Chillo que es el más que se vende.  “Todo lo aprendí aquí mirando”, concluyó el cocinero.

Apoyo a la pesca local siendo su atractivo

Una de las particularidades y atractivos de El Bohío es la llegada de la pesca al local.  Chico Hernández comentó que muchas de las clientelas y turistas que los visita se sorprenden cuando ven que llega la pesca y como funciona el proceso de pesar la pesca antes del procedimiento correspondiente para su preparación.  Agregó que muchos se levantan de las mesas para observar el evento.  “Aquí llegan los pescadores, casi siempre cuando el negocio está abierto…Casi siempre se antojan de lo que acaba de llegar”, relató el gerente de El Bohío.  Por otro lado, nos comentó que los pescadores que aportan con sus pescas al negocio provienen de distintas partes de la Isla.

     Sin embargo, mencionó que “los pescados están desapareciendo cada vez más” y que la pesca cada vez son “más flojas”. Chico Hernández nos explicó que una demostración de esto es la pesca del Chapín puro que ya no se encuentran muchos debido a que los cayos están muriendo y ahí es donde generalmente habitan.  También agregó lo importante que es saber la diferencia entre un pescado importado como uno que proviene de las costas de Puerto Rico.  Como ejemplo expuso el caso del pescado conocido como el Chillo, que muchas personas piensan que es importado, pero la diferencia del Chillo puertorriqueño al de uno importado es el color amarillo que posee sus ojos.

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2 Comments Add yours

    1. wepapr says:

      Saludos!

      Muchas Gracias!

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